Don Raúl Ravanal, patriarca fundador del Hotel Cava Colchagua en Santa Cruz, sostiene una copa de vino de su viña que es parte de Hotel, él a trabajado este ensamblaje y sonríe a posando cerca de la laguna

El Rostro de la Tradición Colchagüina

Homenaje a Don Raúl Ravanal en el Día del Padre

Hay hombres que no solo habitan una tierra, sino que la moldean, la respiran y la transforman en historia líquida. En el Valle de Colchagua, ese hombre es Don Raúl Ravanal.

A sus 88 años, con un rostro sereno y sonrisa segura, Don Raúl sigue haciendo lo que ha marcado cada día de su existencia: producir vino. Él representa la energía de las tradiciones, esa matriz cultural donde el trabajo, el esfuerzo y el respeto por la tierra se transmiten de generación en generación.

Hoy, celebrando el Día del Padre, queremos rendir un homenaje a este pionero trabajador de la tierra, muy amigo de sus amigos y sobre todo, el motor de una hermosa familia.

Raíces Colchagüinas: El Comienzo de una de la pasión de Don Raúl Ravanal

Don Raúl es un colchagüino de tomo y lomo, un hombre lleno de anécdotas que reflejan un Chile de convivencias entrañables, cabalgatas y bodegas abiertas. Creció viendo a su padre, Teodoro Ravanal, dominar los valles con la uva País, con la que se elaboraba el tradicional “chichón”. Siendo un joven entusiasta y pionero de la zona de Lihueimo, se encargó personalmente de plantar las primeras parras de Cabernet Sauvignon y Semillón traídas de Placilla, convirtiendo su bodega en un punto de encuentro legendario, en aquellos tiempos, el vino se probaba en mate y se despachaba en contenedores de cuero de ternero.

“Tierras de vino y grano… Partíamos, íbamos para los cerrillos, al lado del matadero, de la iglesia, vestidos de huasos. No había vehículos, pero había caminos, todo era a puro caballo y coche”.Don Raúl Ravanal.

Para Don Raúl, el vino siempre fue un aglutinador; un pretexto para el encuentro, la fiesta improvisada y la amistad verdadera entre vecinos, agricultores y trabajadores.

El Desafío de Ingeniería: Dormir en barricas de vino centenarias.

Esa misma pasión fue la que hace 10 años hizo que Don Raúl no dudara en sumarse al audaz proyecto propuesto por Patricia y Francisco: fundar un hotel donde los huéspedes experimentaran el descanso dentro de verdaderas barricas de vino.

Como bien detalla nuestro artículo sobre dormir dentro de barricas centenarias, no fue una tarea fácil. Don Raúl se puso al frente para rescatar gigantescos toneles de roble de 45.000 litros que pertenecieron a las bodegas de su propio padre, Don Teodoro. Es decir, el lugar donde hoy duermen los huéspedes, cuenta de por sí una historia y legado familiar de más de 100 años.

El desafío arquitectónico fue colosal: diseñar suites de lujo de dos niveles manteniendo la verticalidad y la mística de la madera que durante un siglo resguardó miles de litros de vino. Un trabajo de artesanía y fe que hoy permite a familias de todo el mundo desconectarse del ruido y conectar con el patrimonio.

Un Homenaje Embotellado: El Blend de la Casa de Viña Cava Colchagua.

El tributo diario de sus hijos hacia Don Raúl se consolidó en la creación del vino de la casa: un ensamblaje exclusivo de 70% Carménère y 30% Cabernet Sauvignon cultivados en el propio paño del hotel, lo que hoy es Viña Cava Colchagua.

Guiados por la incansable curiosidad de Don Raúl, este vino se fermenta en antiguas ánforas de cocciopesto (un material romano a base de ladrillo y piedra) y reposa durante 12 meses en barricas de roble. Cada botella es un puente de afecto que une a tres generaciones.

Puedes conocer estas cepas en las Catas que se realizan todos los días sábado.

“El gran hito en la vida es en realidad la suma de un camino de trabajo constante, de esfuerzo diario y de intentar hacer siempre lo correcto.”

Don Raúl Ravanal